JAY MAHADEV!!! Saludo en ofrenda al dios Shiva, el mismo que hace que esta ciudad tan potente haga que surja de ella una energía que para entenderla o percibirla hay que vivirla.
Benarés fue el nombre que se le puso a la ciudad después de la colonización, pero su nombre original es KASI o VARA-NASI. VARA es el primero de los ghats (escalones de piedra que conducen al río) que reposan a las orillas del río Ganges terminando en el famoso ghat llamado KASI. La ciudad más antigua del mundo donde a día de hoy aún persiste la civilización. La ciudad que según sus habitantes está protegida y elevada por el tridente del dios Shiva. En ella tuvo lugar el casamiento del dios Shiva y su querida mujer Pharvati, ciudad emblemática por todos los devotos de Shiva y en la que reside una historia ancestral llena de una profunda y poderosa energía espiritual.
Un paseo temprano por la mañana en barco por el Ganges ofrece una excelente manera de disfrutar de los ghats y la bulliciosa actividad centrada en ellos, tanto por sus prácticas espirituales como por los famosos crematorios en donde todo hindú desea ser incinerado y depositado en él. Dicen que la manera más directa de llegar a dios y ser purificado es ofreciendo el cuerpo en cenizas a la madre por excelencia, el río Ganges, simbolizado por los cabellos largos de la querida diosa Pharvati.
Pues bien, aquí os cuento mi primera experiencia en dicha ciudad. Fue en el año 1999 mientras viajaba a mis 18 años acompañado de unos amigos que decidimos ir a dicha ciudad. Yo estaba entusiasmado por recorrer el laberinto de calles que engendraba dicha ciudad y sobre todo por ver los famosos crematorios ya que mi objetivo era el de captar la foto más impactante y la verdad es que me salió el tiro por la culata. Al llegar a dicha ciudad nos hospedamos en uno de los cientos hoteles que había a las orillas del río ya que nos recomendaron tener vistas del río para sentirnos más relajados. Dejamos nuestras mochilas y pusimos rumbo a los crematorios dando un largo paseo por los callejones. Ese paseo me impactó, ya que me sentía en un lugar como si de la época medieval se tratara. Rodeado de murallas de palacios, entre calles estrechas como un embudo, con cientos de personas avanzando, los pobres perros llenos de sarna, las vacas bloqueando las estrechas calles, los monos dando saltos de tejado en tejado, con un olor que no tengo palabras para describirlo, teterías, tiendas de ropa, fábricas de seda, las personas lavando sus ropas en el río, los búfalos bajando por los ghats dirección al río, los niños jugando en el agua y al lado la gente lavándose los dientes así como bañándose… en fin una película de otro mundo, un escenario en el que yo parecía de otro planeta pero que a la vez tenía la oportunidad de sentirme como uno más del lugar y sentir esa energía que tanto había escuchado hablar. Nuestro rumbo estaba fijado, los crematorios, y era ese olor tan extraño el que nos hacia girar por un callejón u otro pero de repente…Un grupo de gente se dirigía hacia nosotros a grito pelado “RAM RAM SATTIA JE”. Mis ojos no lo podían creer. Entre esa manada de gente llevaban entre 6 de ellos una camilla artesanal hecha de bambú con un bulto totalmente cubierto de unas telas de color naranja con flecos brillantes, y como si de una piñata hubiera salido, ¡¡¡lo que trasportaban era un cuerpo!!!. En ese momento nos dimos cuenta de que se dirigían al crematorio así que les seguimos a paso firme, abriendo paso entre toda la multitud que se encontraba por el camino, los mismos que hacían reverencias al pasar dicho cuerpo que parecía que levitaba por el aire. Llegamos a unos escalones que se dirigían a la orilla del rio y yo que me lancé hacia esa dirección viéndome rodeado de pilas de fuego y con cientos de personas a mi alrededor. Mi ignorancia en el momento me superó y lo primero que hice fue sacar mi cámara de fotos para captar ese momento que tantas veces me había imaginado, lo que no sabía es lo que iba a pasar posteriormente; fueron al principio los dos tipos que a grito pelado me chillaban y después 10 y dos segundos más tarde 40 viéndome rodeado por un grupo de fieras que parecía que me querían comer. En ese momento mis amigos se acotaron de la situación en la que me había metido y entre gritos y empujones tuvimos la suerte de poder salir de allí ilesos; “¿Por dios que es lo que ha pasado?”… Toda una falta de respeto por mi parte hacia las familias y ese cuerpo en llamas, dejándome clavado en el corazón una espina con sabor muy pero que muy amargo. Mis amigos me rescataron pero me hicieron ver y ser conscientes de mi error, el susto fue tan grande que yo quería largarme de ese lugar del que tan maravillosamente me habían hablado y así fue, cuatro horas después de nuestra llegada dejamos atrás ese lugar tan mágico del que me habían hablado pero que a la vez fue una pesadilla para mí. Esta fue la única experiencia mala en mi primer viaje a la India y desde aquel momento solo me machacaba a mí mismo por la manera que había actuado y lo inconsciente e irrespetuoso que fue mi comportamiento.
Un año más tarde tome la determinación de volver a dicha ciudad con el propósito de pedir perdón no solo a la familia pero a la ciudad entera. Entre lágrimas como puños y plegarias que le hacía a la misma madre Ganges pude empezar a sacar esa espina que tanto me dolía y para expulsarla del todo y dejar una huella desde el lado más humilde de mi ser, ofrecí mis servicios a uno de los centros de la Madre Teresa de Calcuta. Entre leprosos y moribundos mi corazón se ablandaba y me hablaba, animándome a dar el último tirón a esa espina que depositaria en el mismo río, recibiendo el mensaje que transmitían cada una de las sonrisas de los leprosos dándome una gran lección de vida mostrándome cómo afrontaban sus vidas con las desgracias que los poseían. Fueron seis meses los que me quedé en dicha ciudad dándome el tiempo necesario para sacarle el mayor partido a la ciudad que aquel día me expulsó con todo el criterio del mundo. Hoy en día sigo pensando que es una falta de respeto hacer fotos a los cuerpos en llamas pero también he llegado a entender cómo se manejan en este país, utilizando la espiritualidad como herramienta hacia los turistas para sacar dinero. ¡¡¡Si pagas puedes hacer las fotos que quieras!!!
Querido viajer@, Varanasi es una ciudad espectacular en donde existe la posibilidad de hacer un trabajo espiritual muy potente si estás en el proceso de cultivar tu esencia además de poder aprender a hablar Hindi. Se dice que es la ciudad en donde se habla el hindi más perfecto, en ella reside la universidad más grande de la India y en donde se enseñan a los estudiantes a hablar el Sánscrito, idioma el cual se cree que es el origen de todos los idiomas. Lugar con grandísimos músicos que enseñan a tocar los diferentes instrumentos tales como; la tabla, el sitar, el armonio, etc. Así como aprender a bailar las diferentes modalidades de bailes que existen según cada región; un lugar en donde si eres fotógrafo tienes una amplia gama de temáticas o si eres pintor, escritor, etc. Os invito a ser tele-transportados a un lugar mágico lleno de energía positiva;
¡Varanasi, la ciudad por excelencia¡
¡JAY MAHADEV¡